Reza el viejo adagio: "mas vale pedir perdón que pedir permiso", así sin mas me fui (no sin antes avisar), pero el Cuervo está de vuelta en la finca, así que dejémonos de lamentaciones y entremos en materia que para eso me pagan... mmmhhh... no, creo que no me pagan, mejor entremos en materia.
Viejo, pero no de tu asilo.
El fin de semana pasado, el sábado para ser mas preciso, mi mujer por cuestiones laborales me dejó a merced de los tres jinetes del apocalipsis (no, no son cuatro y mucho menos cinco como dice el preciso), se trata ni mas ni menos que de mis tres vástagos; nos encontrábamos a bordo de la nave (entiéndase vehículo automotor) escuchando la música de mi iPod, yo en mi vano intento de educarlos musicalmente hablando; entre los géneros que escucho, cuento con algo de rock y heavy, hasta jazz y por su puesto que el blues no puede faltar.
Soy de los que creen que un poco de caos es bueno en la vida de cada uno de nosotros, por eso siempre tengo activada la función random en mi reproductor de música, escuchábamos una rola de System of a Down, cuando adelanté la melodía, luego otra y otra más, hasta que en las bocinas se escuchó esa inconfundible melodía que forma parte de uno de los mejores soundtracks que he escuchado y cuyo extracto pueden ver-oír a continuación.
¿La canción?, obviamente You never can tell de Chuck Berry, yo ensanchado cual pavorreal que muestra sus plumas orgulloso por la melodía que en ese momento escuchábamos los cuatro, cuando sin mediar aviso alguno, mi hija de ocho años de edad dijo, sin dejo de ofensa (aparentemente) algo que me dejó en completo mutis: "esa es música de viejitos pá", ofendido como el que más, me encontré de repente sin poder articular palabra y sin nada coherente que decir, mi confusión fue mayor cuando pensé (todavía hoy lo sigo pensando) si me sentí ofendido por la ignorancia musical de mi hija o por la alusión a mi edad (treinta y tres años), por que dijo, viejo, lo que se dice viejo, pues al menos no me siento y creo que no soy; es cierto que cuando esa rola estaba de moda seguramente no había ni nacido, aunque el comentario aun retumba en mis orejas.
Me niego a escuchar Belinda y largos etcéteras. He dicho.
Go home fucking beaner.
Grindhouse es el título con el cual se promocionó en varias partes del mundo ese par de películas llamadas Planet Terror de Robert Rodríguez y Death Proof a cargo de Quentin Tarantino (todos de pie), antes del inicio de cada una de esas películas se presentaron los llamados fake trailers, que mostraban avances de supuestas películas que nunca llegarían a estrenarse por inexistentes; no obstante, uno de esos trailers falsos logró lo impensable: convertirse en una auténtica película, conocida simple y sencillamente como Machete.

Su protagonista es el incansable actor de origen mexicano llamado Danny Trejo, película a estrenarse en el mes de septiembre (en el gabacho, sinceramente creo que transcurrirán varios meses antes de que la podamos ver aquí en la república del nopal y la tortilla), bizarra a más no poder, olvídense de Harry Potter, ésta es la película por la que habrá que estar pendientes; pero antes de que les muestre el trailer (no el fake) estrenado el día de hoy, debo hacer un pequeño breviario cultural.
Hoy cinco de mayo, si las matemáticas no me fallan, se conmemora el 148 aniversario de la batalla acaecida en el estado de Puebla, donde las huestes mexicanas encabezadas por el general Ignacio Zaragoza derrotaron al ejército galo.
Ahora bien, por una razón que francamente desconozco, esta es una fecha sumamente significativa para los mexicanos que residen en los Estados Unidos de América, tan es así que el gobierno norteamericano realiza en la Casa Blanca un evento en conmemoración de ese acontecimiento; de ahí la importancia de esta data en que se estrena el trailer de Machete, con una breve introducción a cargo del mismísimo Trejo y con saludos al estado de Arizona, a prósito de la ley SB1070, mejor conocida como -obviamente- ley Arizona.
Moraleja: "Don't fuck with the wrong mexican", que no digan que no se les advirtió.
Eso es todo por el día de hoy, nos leemos en el próximo post que verá la luz en un momento creo no muy lejano; corran la voz, la finca está de regreso, no olviden dejar sus comentarios y recuerden que el Cuervo los espera.
Viejo, pero no de tu asilo.
El fin de semana pasado, el sábado para ser mas preciso, mi mujer por cuestiones laborales me dejó a merced de los tres jinetes del apocalipsis (no, no son cuatro y mucho menos cinco como dice el preciso), se trata ni mas ni menos que de mis tres vástagos; nos encontrábamos a bordo de la nave (entiéndase vehículo automotor) escuchando la música de mi iPod, yo en mi vano intento de educarlos musicalmente hablando; entre los géneros que escucho, cuento con algo de rock y heavy, hasta jazz y por su puesto que el blues no puede faltar.
Soy de los que creen que un poco de caos es bueno en la vida de cada uno de nosotros, por eso siempre tengo activada la función random en mi reproductor de música, escuchábamos una rola de System of a Down, cuando adelanté la melodía, luego otra y otra más, hasta que en las bocinas se escuchó esa inconfundible melodía que forma parte de uno de los mejores soundtracks que he escuchado y cuyo extracto pueden ver-oír a continuación.
¿La canción?, obviamente You never can tell de Chuck Berry, yo ensanchado cual pavorreal que muestra sus plumas orgulloso por la melodía que en ese momento escuchábamos los cuatro, cuando sin mediar aviso alguno, mi hija de ocho años de edad dijo, sin dejo de ofensa (aparentemente) algo que me dejó en completo mutis: "esa es música de viejitos pá", ofendido como el que más, me encontré de repente sin poder articular palabra y sin nada coherente que decir, mi confusión fue mayor cuando pensé (todavía hoy lo sigo pensando) si me sentí ofendido por la ignorancia musical de mi hija o por la alusión a mi edad (treinta y tres años), por que dijo, viejo, lo que se dice viejo, pues al menos no me siento y creo que no soy; es cierto que cuando esa rola estaba de moda seguramente no había ni nacido, aunque el comentario aun retumba en mis orejas.
Me niego a escuchar Belinda y largos etcéteras. He dicho.
Go home fucking beaner.
Grindhouse es el título con el cual se promocionó en varias partes del mundo ese par de películas llamadas Planet Terror de Robert Rodríguez y Death Proof a cargo de Quentin Tarantino (todos de pie), antes del inicio de cada una de esas películas se presentaron los llamados fake trailers, que mostraban avances de supuestas películas que nunca llegarían a estrenarse por inexistentes; no obstante, uno de esos trailers falsos logró lo impensable: convertirse en una auténtica película, conocida simple y sencillamente como Machete.

Su protagonista es el incansable actor de origen mexicano llamado Danny Trejo, película a estrenarse en el mes de septiembre (en el gabacho, sinceramente creo que transcurrirán varios meses antes de que la podamos ver aquí en la república del nopal y la tortilla), bizarra a más no poder, olvídense de Harry Potter, ésta es la película por la que habrá que estar pendientes; pero antes de que les muestre el trailer (no el fake) estrenado el día de hoy, debo hacer un pequeño breviario cultural.
Hoy cinco de mayo, si las matemáticas no me fallan, se conmemora el 148 aniversario de la batalla acaecida en el estado de Puebla, donde las huestes mexicanas encabezadas por el general Ignacio Zaragoza derrotaron al ejército galo.
Ahora bien, por una razón que francamente desconozco, esta es una fecha sumamente significativa para los mexicanos que residen en los Estados Unidos de América, tan es así que el gobierno norteamericano realiza en la Casa Blanca un evento en conmemoración de ese acontecimiento; de ahí la importancia de esta data en que se estrena el trailer de Machete, con una breve introducción a cargo del mismísimo Trejo y con saludos al estado de Arizona, a prósito de la ley SB1070, mejor conocida como -obviamente- ley Arizona.
Moraleja: "Don't fuck with the wrong mexican", que no digan que no se les advirtió.
Eso es todo por el día de hoy, nos leemos en el próximo post que verá la luz en un momento creo no muy lejano; corran la voz, la finca está de regreso, no olviden dejar sus comentarios y recuerden que el Cuervo los espera.
P.D. 1 ¿Debe el presidente de México acudir a la inauguración del próximo mundial de futbol?
P.D. 2 No, no es broma.